Comenzó el juicio por jurados por el travesticidio de Melody Barrera

Tras las instrucciones que la jueza técnica Nancy Lecek impartió al jurado popular, fiscalía, querella y defensa tuvieron este lunes la oportunidad de exponer ante un jurado sus alegatos iniciales en el debate con el que se busca determinar las responsabilidades penales por el asesinato de Melody Barrera, ocurrido en agosto del 2020. El policía Darío Jesús Cháves Rubio es el único imputado en la causa y llega al debate bajo el encuadre penal de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por odio de género o a la orientación sexual (travesticidio), por la función de policía, ensañamiento y alevosía.

Andrea Lazo y Fernando Guzzo representan al Ministerio Público Fiscal y fueron los primeros en exponer, tras la audiencia de selección y sorteo del jurado. El Fiscal Fernando detalló los momentos previos al hecho, indicando las cámaras de seguridad que tomaron a Cháves Rubio en las inmediaciones del lugar en “donde Melody Barrera, en su condición de travesti y en situaciones de extrema vulnerabilidad, se encontraba ofreciendo servicios como trabajadora sexual. Cháves Rubio se presentó en el lugar vestido de civil y le efectuó 6 disparos con una puntería casi perfecta. Cháves Rubio huyó en su auto a toda velocidad y fueron los vecinos y quienes trabajaban con Melo-dy, quienes dieron aviso al 911”, comenzó relatando Guzzo.

“Furia, desprecio y menosprecio por la condición de género”. Con esas palabras, Guzzo describió luego las razones por las que Cháves Rubio habría ejecutado lo que llamó “un plan macabro”. “Siguió con su vida como si nada hubiera pasado, hasta que fue detenido el 17 de septiembre de 2020”, explicó al jurado popular, para luego explicar el encuadre penal que incluye un total de 5 agravantes: alevosía, ensañamiento.

Por su parte, Andrea Lazo hizo foco en el trabajo investigativo que realizó para este caso la Unidad Fiscal de Homicidios y Violencia Institucional, detallando el proceso llevado a cabo en el caso particular, con las circunstancias especiales de que el acusado es policía, la víctima una persona travesti, y el encuadre agravado por odio de género. “Van a poder escuchar a testigos que escucharon los disparos, y que escucharon decir a Cháves Rubio que iría a buscar un arma para matar al travesti”, adelantó Lazo res-pecto de la carga probatoria que se ventilará desde mañana martes y que será respaldada por cámaras de seguridad y los audios del CEO, entre otras pruebas de orden científico.
“Ustedes a partir de hoy pueden dar respuesta y comenzar a desandar ese camino signado por la discriminación, condenando a Cháves por el travesticidio de Melody”, concluyó Lazo.

A su turno, la querellante Viviana Beigel. “Cuando Diego creció, en su adolescencia, decidió ser Melody, decidió vestirse de mujer y ser Melody”, comenzó relatando la representante legal de la familia Barrera. “Para la fecha en la que Cháves la asesinó, Melody tenía 27 años y quería estudiar. Vamos a demostrar que se trató de un travesticidio, ocurrido en una sociedad violenta, que discrimina y no brinda igualdad de condiciones. Se dio en una sociedad en la que algunas personas valen más que otras; una sociedad que genera violencia por razones de género, etnia, raza, religión o política. Ustedes tienen una oportunidad histórica de cambiar esta realidad y condenar este hecho para demostrar que Melody es una persona que merece ser llorada., ella será la bandera de miles y trascenderá para generaciones futuras”, les dijo al jurado.

El representante de la Asociación para la promoción y protección de Derechos Humanos, Xumek (también oficiando de querellante), Lucas Lecour, solicitó dejar de lado “odio, discriminaciones, estereotipos, marginaciones y prejuicios. Analicen la prueba, libres de todo aquello que puede surgir durante el debate. Todas las vidas merecen ser vividas y todas las muertes merecen ser lloradas”, dijo. Para Lecour, se trató de un hecho cometido con “absoluta crueldad” y agregó: “Cháves fue a ese lugar a comprar servicios sexuales, estaba en una situación de poder y había expresado su odio de género a testigos”.

En cuanto a la defensa de Cháves Rubio, la defensora Johana Montero –parte del equipo de abogados que lidera Pablo Cazabán-, pidió al jurado centrarse en los interrogantes de cómo y por qué, ocurrió el crimen. “Darío sufrió, no uno, sino dos ataques y luego hizo lo que cualquier otra persona hizo en su lugar y esto es lo que venimos a demostrar”, dijo.

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