La Adicción a la emoción

Hace algún tiempo  trabaje dando  clases  de Yoga y  meditación  en un centro de rehabilitación de drogas y fue,  sin dudas,  una  experiencia enriquecedora, llena  de desafíos. En mis clases   siempre  comenzaba  diciendo que  todos, de alguna  manera,  tenemos  alguna  adicción,  a  algo  tan increíble  como un  pan. Sin embargo,  en nuestra  sociedad actual  podemos  notar  fácilmente que  somos adictos  a  aspectos  más  subjetivos  de la  experiencia  humana, como  lo  son  las  emociones  y, especialmente, de  gran  intensidad.

Nos enseñan a sentir y aceptar nuestras emociones, pero ¿qué pasa cuando tus emociones se convierten en una adicción?.  Si, nuestra  sociedad se ha  hecho  adicto  a emociones  que  generan  altos  niveles  de  estimulación  y  placer. Lo que  pasa  es  que sentir y reaccionar habitualmente a las emociones fortalece las vías neuronales que nos harán buscar inconscientemente la misma emoción. Una adicción emocional es cuando el cuerpo se vuelve dependiente de nuestras propias respuestas químicas, como  lo son la  dopamina, serotonina  oxitocina. 

¿Pero  qué  hay  de malo en  esto? ¿Hay  algo  malo  en buscar sólo  lo que  nos  genera  placer? «Se busca el placer, principalmente a través de estimular los sentidos, pero lo malo de este bienestar subjetivo, es que dura poco, es un placer efímero. Al ser momentáneo, va a requerir la búsqueda de otra situación que a corto plazo me haga sentir bien, lo cual suele generar ansiedades.» Sin  duda, la  pandemia  ha  llevado  a una  búsqueda  de  múltiples  placeres  momentáneos, vivir  el  aquí  y el  ahora. Este  espiral  es  muy  negativo, porque  siempre  queremos  más y  esto  genera  mucha  ansiedad  y  la  perdida  de la  sensibilidad.  

Cultivar  la  capacidad  de  impresionarse  con  los pequeños  detalles de  la  vida  era  de lo  cual todos  los  grandes  sabios  de  distintas  culturas  nos  aconsejaban.  Ya  no  nos  es  relevante el calor del  sol,  la brisa  suave  del  viento  en una  tarde, el  canto  de las  aves  al  amanecer o  la  simple  sonrisa  de un  niño.  Quizás  no  necesitas  ir  tan lejos  para  encontrar la  felicidad, los griegos  hablaban de  una meta  espiritual  llamada  Eudaimonia, este  concepto está ligado a la búsqueda de placer a largo plazo, más duradero y en relación a desarrollarse en lo personal, alcanzar metas, a crecer.    No estoy en contra del  mundo y  sus  ofertas de  eventos artísticos, deportivos o más, sino de   vigilar  nuestra  actitud  frente a  estas  actividades  de la  vida, entendiendo que   fuera  de la  gran parafernalia  que  nuestra  cultura  nos  ofrece, el  estado  de plenitud  mental   y de la  vida  está  más  por  la  senda de  una menta  calma  y  pacífica,  en un  estado  ecuánime,  que  no  se  deje  afectar  tanto  por  los  acontecimientos  externos  de  los  vaivenes  de la  vida  y  las  emociones  que  esto  genera, sino  más  bien  por  una  actitud  mental  que  comprende  la  vida  tal  como  es  y  no  interfiriendo  en ella. El viejo maestro Chino, Lao Tse , decía  en  el Tao Te King :

Si se vive  con sencillez, desaparece  el  engaño

Y sale  a relucir  nuestra  naturaleza esencial.

Cuando nada  se desea, aparece la  serenidad, y el  mundo se  estabiliza,

Lao Tse  Tao Te King  Verso XXXVII

1 Comentario

  1. Hellen
    20 de octubre de 2022 - 21:18

    Excelente experiencia y muy buen texto, gracias por compartir
    Siempre agradecida de ti querido Benjamin

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