Salir del piloto automático

Tenemos  un cerebro  maravilloso, tanto  así, que  nos  permite  poder  hacer  dos  cosas  a la  vez. Este  rasgo de comportamiento  lo  podemos  ver cuando  alguien  casi  nos  choca  por  ir  hablando  por  su móvil  y  conduciendo  a la  vez (ya nos  pasó  hace  algún tiempo). Esta  cualidad  de nuestro  cerebro es la  que también  nos  permite  hacer  muchas cosas al  mismo  tiempo, como  comer  y ver  televisión, correr  y  escuchar  música; incluso  tener  puesta  la  cara, mientras  alguien  te  cuenta  sus  problemas  y  tu  mente  está  pensando  qué  pasar  a comprar  para la  cena.

Vivir  en  piloto  automático  es  cool  hoy  por  hoy, sin  embargo,  no  son  pocos  los  problemas  que  este  hábito  nos  puede  generar  a  nivel  neuronal  y  en la  calidad  de  vida  que  estamos  teniendo. Es  imposible tener la  atención  en dos  partes  al  mismo  tiempo, como ya  muchas  investigaciones  científicas lo han  demostrado, sobre todo  en el  campo  de la  neurociencia. Lo que  sucede  en milésimas  de  segundos es un fenómeno  de  intermitencia  a  nivel atencional y  neuronal, lo  cual  es  muy  agotador  para  nuestro  cerebro, ya  que  requiere  un gran  gasto  energético.

Pero  dejando el  aspecto  fisiológico,  lo  más  importante  acá  es tomar  conciencia, de la perdida de  una  experiencia  más  plena  de la realidad  que  vivimos  cotidianamente. Estar en  dos lados  al  mismo  tiempo  no nos  permite  entregarnos  plenamente  a  cualquiera  de  nuestras  actividades  diarias, en palabras  simples,  vivimos  en una  forma  parcial  nuestra  experiencia de  vida, en  un 50%. Solo  cuando  estamos  plenamente  concentrados  y  con la  atención plena  en lo que  hacemos,  realmente  estamos  en la totalidad  de  la  experiencia de  vida.  Vivir en  piloto  automático, nos  impide realmente estar  en  el  presente, porque  nuestra mente está  en  otras  cosas  que  posiblemente quizás nunca ocurrirán (dicen  los  estudios que de la  mayoría  de  las  cosas  que  pensamos  que  nos  ocurrirán, el  90%  nunca suceden).

¿Cuál es  el  antídoto  para  esta  actitud  que  esta  dominando  en occidente?, ¿Es posible  romper  con este  hábito mental?. Una  vez  se le  preguntó  a un  monje  en  qué  consistía  el  Zen, y el  respondió: “consiste  en  hacer una  cosa  a la vez”. Y este  puede  ser  un mantra que  nos  puede ayudar  a tomar  conciencia  cuando  esta  mente  dualista emerja  durante  nuestro  día. Hacer  una  cosa  a la vez; cuando  vamos  a  comer, estar  conectados  con esa  experiencia de  sabores  y gustos; si  vamos  a hacer  ejercicio,  estar  conectados  con  las  sensaciones  del  cuerpo  que  el  ejercicio genera. Como  instructor de Yoga a  veces  en una  práctica  de  presencia  tan  intencionada  como el  Yoga,  nuestra mente  trata  de huir  hacia  sus  especulaciones y  preocupaciones y  debemos  traer  nuestra  atención hacia  las  posturas  la  respiración  y  las  sensaciones  corporales, que  siempre  están  en  el  ahora. Esto  no es una  tarea  fácil, ya que  tenemos  todos  este  hábito de vivir  como un pulpo,  haciendo  muchas  cosas  a la  vez. Solo  en lo  cotidiano, conducir  mientras  hablas  por  el  móvil es un  ejemplo de  creer  que  podemos  vivir en automático. Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la manipulación de un celular al conducir es similar a manejar en estado de ebriedad, recreando conductas similares, como por ejemplo, la pérdida de reflejos al volante. Chatear al conducir es similar a manejar tras haber bebido 4 cervezas. La  única  oportunidad  de  acallar  ese  ruido  incesante que  nos  empuja a  estar  en  dos  partes al  mismo  tiempo,  es  colocar  la  atención  plena  en lo  que  hacemos, y  esto  es una  forma  de lograr  aquietar  las  fluctuaciones  incesantes  de  nuestra  mente. Y como decía  Jon Kabat-Zinn: “Ahora solo estás aquí; solo estás vivo en este momento”. Namaste.

1 Comentario

  1. Erika González
    12 de julio de 2022 - 09:30

    Excelente artículo, con lenguaje claro, directo y muy concientizador. Un consejo muy práctico, q vale la pena autoevaluar, porque, lamentablemente estamos tan llenos de preocupaciones que no nos permite ni siquiera disfrutar de la naturaleza, ni de nosotros mismos, ni tener días productivos. Muchas gracias Benjamín, y ojalá sigas compartiendo más de éste tipo de filosofías de vida. Saludos cordiales 👋🙏

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