Un homenaje a Orlando Siliotti desde la mirada de su amigo: Bernardo Rodríguez

La semana pasada nos entristecimos por la partida de un gran artista mendocino: Orlando Siliotti y en ese recuerdo fascinante charlamos con su amigo, Bernardo Rodríguez, otro referente de la cultura.

El 9 de abril nos trajo una triste noticia, falleció el gran Orlando Siliotti. Orlando fue pintor, grabador y escultor, estudió Artes Plásticas entre 1980 y 1986 en la Facultad de Artes de la UNCuyo, pero también realizó cursos en países como España y Cuba. El artista mendocino también se desempeñó como escenógrafo y puestista. Es, fue y será un artista distinguido en el arte de Mendoza. 

En charlas lo conocí más profundamente. Fue en una de las Organizaciones de «La Erótika», famosa muestra donde artistas de varios países exponían su puesta. 

Recuerdo que me invitó una tarde para conversar, me ofreció un café mientras conversamos y mirábamos muchas fotos, donde él me contaba su vida. Creo que fui por un ratito y se pasó como vuelo de pájaro toda la tarde. Luego, en diferentes reuniones, pudimos compartir su humor. 

Su partida conmovió a toda su gente. En la mañana al leer su deceso, sentí impotencia. Recordé sus palabras de lucha, recordé aquellos pequeños momentos donde descubrí a un inquieto artista. Amigo de muchos. ¡Único!

Gracias a su compañero de aquellos años Bernardo Rodríguez, conocemos mucho más de aquellos jóvenes audaces, en un tiempo complejo argentino que supieron » ser».

«Aprende las reglas como un profesional, para poder romperlas como el artista» Pablo Picasso.

Nos recibe uno de los gestores, en un tiempo difícil de la historia en el arte de Mendoza: Bernardo Rodríguez.

Contanos aquellas épocas … cerrando los ojos, transportados en el tiempo. Años 79 comienzos de los 80. Una casa. Sueños de un gran taller, denominado La Escalera.

La casa se alquiló a fines de 1982 y estuvo abierta hasta 1985, unos de los desencadenantes del cierre fue el terremoto, la estructura edilicia era muy antigua y a muchos nos dio miedo seguir allí. Fue un gran taller de artistas mendocinos donde en principio vivíamos 2 parejas: Gastón Alfaro/Bibiana Buzzaqui y Bernardo Rodriguez / Monica Abraham. 

 Más tarde se arregló para que también se alojaran Orlando Siliotti / Maite Zabalza y el artista chileno Fernando Sepúlveda.  

Esto fue posible ya que el lugar era una antigua casona sobre Primitivo de la Reta de Ciudad que fue adaptada como pensión en algún tiempo y contaba (más o menos) con 5 habitaciones, que cada una tenía 1 baño propio cosa que nos sedujo para poder instalarnos de manera bastante cómoda, lo demás espacios (5) eran: 1 cocina y 4 talleres muy espaciosos de los que se aprovechaban para dar clases con mesadas y caballetes. 

Mi taller estaba en la terraza, una especie de altillo y claramente se veía en ese tiempo parte grande de la ciudad…era muy inspirador. 

Quienes transitaban de manera ambulante eran entre 6 a 8 artistas, los cuales trabajaban en sus talleres y eran parte del proyecto y sostenían económicamente la casa, ellxs son: Kuki Palomo, Ricardo Costa, Claudia Peralta, Marta Artaza, Alejandra Cabeza, Ivon Kaiser, Raul Cano y Eve Poblete. 

Fue en ese momento un ejemplo que artistas independientes crearan un polo cultural fuera del sistema, un sistema que de por si era temible ya que la cultura estaba estigmatizada, todo lo que tenía que ver con el estudio de lo humano y creativo era visto por las autoridades como «subversivo».  

Nosotros teníamos naturalmente el deseo de respirar, amar y trabajar por el Arte, vivir de ello, difundirlo sin esperar grandes recompensas. El tema del dinero tan ambicionado como lo es siempre no era ningún impedimento, comíamos arroz 6 días a la semana, el cocinero especialista era Gastón Alfaro y las discusiones sobre Arte o cualquier tema de vida en la cena (de 5 a 8 personas en una cocina de 3X3) eran interminables y divertidas hasta el cansancio.  

Los talleres de alumnos fueron un éxito, con Gastón mantuvimos muchos años ese taller al que llegaron asistir más de 30 alumnos por vez, cosa que para una actividad privada era ya un emprendimiento sostenible, es posible que los mismos alumnos y alumnas o quizás amistades y personalidades de la cultura que subían compartieron el lugar bautizaron el lugar como «La escalera» por sus interminables escalones hasta el primer piso. 

Fuera de esos talleres populares también armamos un taller de serigrafía patrocinado por un gran marchant de Mendoza que promovió la cultura desde los años que surgieron talentos como su amigo Carlos Alonso, él era Julio Castillo y fue muy importante en el apoyo económico durante los tiempos duros para muchos artistas y participaba muchas veces de nuestras reuniones. 

Nuestra labor se hizo conocida cada día más pues en ese tiempo la mejor publicidad era la de boca en boca, gente de otras disciplinas nos tenían de referencia como el teatro y la danza. Sentían que había un grupo de artistas que por primera vez se asociaban en comunidad para no estar tan solos y hacer respetar su trabajo. Fue un periodo de muchísima creatividad y de análisis de nuestra propia historia. Nos visitaron muchas personas relacionadas con la cultura que venían de paso por Mendoza, les interesaba conocer nuestra organización, pero en realidad nunca hubo una pretensión orgánica por parte de nadie del grupo ya que veníamos de diferentes sectores sociales…así es como comenzó y transitamos esta experiencia, casi por voluntad de gozar mayor libertad. Del mismo modo también cada uno encontró su propio camino y voló a siguiendo otros rumbos.

Según tu mirada: ¿Qué mensaje nos deja Orlando Siliotti? 

Orlando fue un Artista comprometido, pero no digo comprometido porque estuviera haciendo partidismo explicito con su trabajo, él estaba comprometido con la vida, con la naturaleza de lo humano y su expresión. Orlando fue uno de los artistas que son necesarios porque nos guste o NO se jugó por ser independiente…no sé qué puertas derribo o se le cerraron, cuantas deudas habrá dejado en su haber, pero lo que si vi siempre en él fue esa lucha, la del ser libre e independiente.  

 Orlando no solo pintaba, sino que realizaba esculturas e iconos culturales de otras culturas que recorrió como fueron Los alebrijes que aprendió en México, dio cursos sobre ellos. Claramente su vida por cuanto viajo estaba en modo» trotamundos» pero su pasión por el Arte no la dejo jamás, su búsqueda fue la misma que nos atrajo desde que comenzamos los de nuestra generación: la originalidad. Su enfoque estaba en proponer «aquello que no se vende» sus proyectos trocaban en base a sus necesidades, eso es ser autentico. El proyecto de Arte Erótico que llevo adelante fue parte de ese «invento» para sobrevivir, es lo que ejemplifica ese ímpetu de mostrar aquello que está oculto, que no se rebela para irrumpir con un tema tabú en esta sociedad pacata y lo llevó adelante hasta donde más pudo ya que en un momento le quitaron apoyo gubernamental. Quizás SU MENSAJE es haber levantado siempre la mano para decir: ¡Paren aquí hay un artista! 

 Para que hoy los jóvenes conozcan esta gran parte histórica de Mendoza, situándonos en las diferentes épocas a la fecha. Háblanos de arte

En Mendoza la historia del Arte es tan árida como su clima, quiero decir que aquí cuesta cuidar varios aspectos de nuestro bienestar en esta tierra, el agua es superimportante para el cultivo, un viento agresivo como el zonda o heladas que nos maltrata si no estamos preparados no hacen de este lugar el ideal para sobrevivir y soñar, pero así es como se transformó con mucho trabajo en un lugar habitable y transformado en una valle la ciudad y un vergel la tierra con viñedos,  la tradición y originalidad para crear una identidad ha costado también su gran esfuerzo, los artistas que han hecho camino y vueltos referentes por lo general han tenido que emigrar, por dar los  casos de algunos contemporáneos Carlos Alonso, Luis Scafatti, Julio le Parc o Juan Gimenez, irse a las grandes metrópolis es la única ruta del «éxito», siempre ha sido así desde que este sistema de consumo lo ha exigido. 

No obstante, muchos nos decidimos en seguir aquí por nuestros afectos, por amor a nuestra naturaleza, mamamos el aprendizaje y la belleza del arte con la tranquilidad que nos dá este gran taller que llamo Mendoza, donde puedes ir en 1 hora a ver a cualquier colega pintor y pasar una tarde mostrando y relatando tu manera de trabajar, en una gran ciudad todo esto se pierde. Aquí es donde quiero llegar pues muchos maestros que se quedaron resistiendo este embate ingrato de trabajar solo para algunos conocidos de siempre o por un circuito pequeño subsistió para seguir creando y nos lo demostraban en cada muestra. Quisiera nombrar algunos de quienes fueron en aquellos años nuestros maestros, nos acercaron a nuestra identidad, algunos con una relación muy estrecha, pero de otros aprendimos, aunque fuera solo viendo su obra:  

Fernando Fader, Roberto Azzoni , Sergio Sergi, Juan Scalco, Luis Quesada, Jose Bermudez, Luis Ciceri, Alfredo Ceverino, Gaston Alfaro, Chalo Tulian, Eduardo Tejon, Eliana Molinelli, Marcelo Santangello, Sergio Sergi, Alberto Musso, Roberto Rosas. 

De todos ellos personalmente he tenido mis preferidos como Fernando Fader, Roberto Azzoni, Juan Scalco, Sergio Sergi, Alberto Musso, Gaston Alfaro, Chalo tulian y Eduardo Tejon. Ellos eran quienes más tome las bases en tecnica para decir y expresarme, luego era lo que nos llegaba por fotos desde algunas publicaciones pero por supuesto teníamos los ojos puestos en los libros que generalmente como siempre publican ediciones europeas, pero para simplificar quien rompió mis esquemas antes de conocer obras clásicas ( a contramano) fue Pablo Picasso, en el vi la parte más importante que me acerco a pintar, me emociono desde un primer instante, era la diversión, el me mostraba con su obra que no había que contentarse con ver la realidad tal cual es. Por eso digo siempre que son su fan, Pablo Picasso penetro profundo en esto de dedicar mi vida en la pintura. Esto no significa que me transformo en alguien talentoso jaaja! , digo que ha sido el gran maestro que me impregno de creatividad.   

Si hay algo que debo decir a los jóvenes artistas mendocinos es que no tengan tanto prejuicio con los «viejos» y encuentren en la obra de sus mayores lo que ellos hicieron para irrumpir con las formas y los fondos. Nada se libra si no se mira hacia atrás, es tiempo perdido repetir eso que viene de afuera, el mayor desafío es encontrar eso que viene de adentro, pero desde lo más profundo que es la obra de artistas que representaron su identidad, sean de la generación del 30 del 40 del 50 del 70 …, SI logran ver esto será el camino más corto, aunque les parezca muy largo lograrlo. 

Contanos de tu obra: 

… en los últimos años estoy empeñado en el uso de la arpillera por su riqueza expresiva en la trama. En cuanto al oficio creo ocupar el lugar de dibujante, ilustrador y pintor. He seguido este lenguaje para crear, para expresar mi parecer, mi mirada, mis afectos, mis sensaciones y mi poética… A veces siento que soy un cronista, que trato de representar simplemente lo que me pasa en la vida con una imagen. Otras veces me involucro solamente en la materia y hago abstracción de lo formal, la ilusión que transforma la realidad a partir de lo puramente bidimensional con color, línea, luces y las sombras es mi pasión, es a lo que adhiero plenamente cuando trabajo en el taller. Otras experiencias fuera de la materia he tenido -como instalaciones-. Guardo alguna que otra obra como testimonio, pero no es mi labor, no me siento identificado, sigo siendo parte de quienes expresamos y valoramos nuestro sentir por medio de lo que le llaman la pintura «de caballete». 

En mi pintura la materia, la forma y el contenido están presentes desbordando límites, aunque en algunos casos no refleje un mensaje literal directo, no pasa desapercibida… busca confrontar y debatir, mi pintura no pretende ser solamente estética para las salas, mi obra es tanto la temática como la factura, la técnica realizada este presente con un carácter propio, casi pretendo que cada trabajo de pie para la reflexión. 

Hoy 2021 los proyectos que llevo adelante sobre el trabajo siempre son abiertos a las posibilidades que me inspire la materia, estoy tomando desde hace un tiempo la experiencia de trabajar sobre la temática de retratos de todo tipo sobre personajes que han sido clave en la historia, a la par sigo desafiando como representar paisajes urbanos en su conjunto y la mirada sobrevolando el espacio de las ciudades. Algunos teóricos contemporáneos llaman a esto «realismo crítico» pero en cuanto a la técnica o estilo de trabajo se podría decir que sigo explotando el «expresionismo y la pintura de acción».  

https://bernardo.virtualgallery.com/

http://bernardorodriguez.artelista.com/

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3 Comentarios

  1. Miguel ángel purpora Patán
    14 de abril de 2021 - 17:02

    Muy buena nota,,no todos los viejos son chotos.

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  2. nancy celayez
    14 de abril de 2021 - 19:25

    Hermosa nota y recuerdo de Orlando Siliotti. Gracias Bernardo!

    Reply
  3. Bernardo
    15 de abril de 2021 - 18:55

    Gracias Patán… Gracias Nancy

    Reply

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